LA CASA “VIVE COMO QUIERAS”

Esta era la casa de Mely de los Santos. Mely fue una de esas personas que le tocó vivir en una época que no le correspondía. Fue del tipo de personas que contribuyen a que una sociedad progrese, se rompan tabúes y se liberen las conciencias más remilgadas. Cuando murió su padre, fue la primera de todas en no ponerse de luto, apareció con un abrigo verde ante las miradas inquisidoras de no pocas cotillas. Su dolor no le impidió responderles: “quería demasiado a mi padre como para recordarle vestida de luto”

Os podéis imaginar que su familia era diferente a todas. Vivían en la plaza de Lugo, en la casa donde hoy está Pronovias. Su padre, Don Manuel, era un prestigioso ginecólogo, y tenía en casa un consultorio y un pequeño quirófano. Pero esa casa era algo más que una casa y un consultorio. Era la casa más divertida de La Coruña. Mely bailaba maravillosamente. Daba clases de baile y el teatro Rosalía se abarrotaba para verla bailar tanto con un zapateado Sarasate, como El lago de los cisnes o La danza del fuego en los festivales benéficos que organizaba. El salón japonés había sido desalojado para instalar un piano y un tablado flamenco. A sus  padres les encantaba ver la casa llena de gente y era constante el trajín de suministro de vituallas para satisfacer a tanto tráfico de personal, a veces desconocido para todos, pero eso era lo de menos. El abre-puertas de la consulta estaba ya resignado a no preguntar por el vínculo familiar de las personas que iban a aquella casa, limitándose a mascar su interminable chicle y releer por enésima vez su colección de tebeos.

El maestro Brage aceptó la desinteresada cesión del salón y daba allí clases a un montón de alumnas, en otra sala su hermana Paruchi tocaba el acordeón ante la presencia de su profesor, y en las otras el ajetreo de personas era constante. El día que celebraron las bodas de plata, su padre bajó a la calle y puso en la placa de su consulta un cartel que anunciaba: “quedan invitados todos los transeúntes a tomar una copa”.

Fue la primera mujer que pidió a sus padres irse al extranjero a aprender idiomas, lo que le hizo desplazarse a Hamburgo a aprender alemán.  Quizá por ello, tampoco se amilanó en ser la primera  mujer que se atrevió en beber cerveza en público en La Coruña. Fue bastante tiempo novia de Moncho Rivera. Después se casó con Freire, otro ginecólogo, después de convivir con él como novios un montón de años, lo que encendía las severas e implacables lenguas de sus detractoras. No tuvieron, ni ella ni su hermana, descendencia.

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Una respuesta a LA CASA “VIVE COMO QUIERAS”

  1. Mary Adela dijo:

    Mi madre iba a baile conMeli de Los Santos, siempre me habla de ella y de un profesor que no me acuerdo de su nombre

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