LAS HUERTAS DE GARAS

Nací en Málaga en 1926, ciudad a la que viajó mi padre obedeciendo a su primer destino profesional como Jefe de Telégrafos. Mi abuelo ya ocupaba este puesto en La Coruña desde 1909, procedente de Vitoria. Posteriormente vivimos en Barcelona desde 1926 a 1935, en la céntrica calle Valencia.

Cuando mi padre volvió a La Coruña en 1935, su madre, ya viuda, vivía en la calle Real con sus tres hijas solteras, y nosotros nos instalamos en la zona que entonces se llamaba Huertas de Garás, más tarde el Ensanche. Alguien me recuerda aún hoy que por entonces, para mandarte a freir puñetas, se solía espetar: “Vete a bufar a Garás”, como si te mandaran al rincón más inhóspito del planeta. Efectivamente, casi todos eran solares en construcción. Estaban haciendo la Plaza de Vigo y urbanizando toda la zona. Yo venía de lo que era ya una gran ciudad con avenidas, movimiento, coches, comercios…, y todo aquello me decepcionó un poco. No obstante, me alegró mucho conocer que en los cinco pisos del número 13 de Marcial del Adalid, también vivían niños como nosotros.

Recuerdo que me dejaron ir al portal para ver como los obreros estaban pavimentando la calle con adoquines. Estaba pasmada, nunca había visto eso. En esto, pasaron cuatro niñas que se quedaron mirándome. Pronto supe que eran las Sellés, vecinas del segundo y que venían de Gijón. “¿Qué comes?” me preguntó Lola, que así se llamaba la mayor. “Una castaña pilonga, pero hay que rasparla con los dientes” le respondí, y ella siguió “Mi madre, no me deja comerlas porque dice que son madera, pero dame una para ver como sabe”. Así empezó mi fuerte amistad con Lola, Maria Ester, Tere y Chiti, cuyos padres y los míos también se hicieron íntimos amigos.

Vi así alzarse todos los edificios de los alrededores, con algún importante suceso. Cuando estaban haciendo el desmonte para la plaza de Vigo hubo un fatal y repentino corrimiento de tierras que sepultó a un obrero. Ya en 1927, la casa Barrié, que ocupa marcial del Adalid y parte de Linares Rivas y Federico Tapia, se había venido abajo cuando estaban haciendo la tercera planta.

Después de la construcción del edificio donde hoy está el Registro Civil y antes el cine Equitativa, se levantó el número 22 de Pardo Bazán, solar adquirido por José Vega, padre de mi querido amigo Benigno y  Pancho Díaz, padre de mi inolvidable amiga Pilar Díaz, viuda de Botas. Un conocido de ellos, los tachó de insensatos, por edificar en un descampado un solar que era “pura lata”. Sin embargo, ¡que visión de futuro tuvieron aquellos hombres!

A los pocos años la zona estaba irreconocible. Se construyeron edificios en todos los solares, el último en los años 50, que fue el del Instituto de Previsión, hoy Tesorería de la Seguridad Social. Ya vivíamos entonces en un sitio bonito y céntrico, aunque sin comercios, ya que bajos los ocupaban todavía carpinterías, almacenes, cines, etc. Si nos hacía falta un dedal, todavía teníamos que ir a los Juanitos, en la calle real. De estos primeros tiempos solo quedan en la zona, las hermanas Carmiña y Rosa María Carrasco y Victoria Quijano.

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5 respuestas a LAS HUERTAS DE GARAS

  1. Maite dijo:

    Me encanta La Coruña de tus tiempos que también son los mios.A la altura de La plaza de Vigo en Juan Florez,estaba el colegio de Las Josefinas donde estudié yo y enfrente Había un ultramarinos donde nos comprábamos los bocadillos de sardinas y las chocolatinas de Nestle, un poco más adelante estaba el Casino ¿te acuerdas?.¡Que tiempos!
    Por cierto ¿conseguiste las sandalias?

    • Hola Maite, soy Valentín el hijo de Luchita. Recuerdo el nombre del ultramarinos EL CORAL, con el bueno de Genaro al frente.

    • luchita dijo:

      No esperaba tu comentario. Me dejó feliz. Tengo el dedo del pié fatal, inflamado. No pude probarf las sandalias. Peor iré en cuanto pueda. Me caíste estupendamente y espero que yo también a ti. Soy una principiante en internet, con ayuda de mi hijo. Un abrazo
      Lucía

      • Maite dijo:

        Hola Lucia¿cómo estás? no te escribí antes pues acabo de llegar de las Canarias. Se casó mi hijo allí.
        Por cierto ,tengo una nieta que también se llama Lucia.
        Me gustaría verte de nuevo, tú también me caiste muy bien.
        Saludos

    • Maximino Brea dijo:

      y cerca: Colegio Dequidt
      “todos los burros van para allí”

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